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COIIM Ciudad Real apoya la defensa de los grupos A1 y A2 para garantizar la calidad de los servicios públicos

Más de 275.000 ingenieros y arquitectos alertan de los riesgos de diluir la actual clasificación profesional en la Administración

Martes, 23 de diciembre de 2025

El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Ciudad Real junto con los Consejos y Colegios de Ingenieros, y de Arquitectos de España, entre los que se encuentra el Consejo de la Ingeniería de España (CIE) y las Asociaciones Profesionales de los Cuerpos de Ingenieros Superiores y Arquitectos del Estado, solicitan la paralización de la proposición de ley, en proceso de tramitación en el Congreso de los Diputados, que propone la supresión de los subgrupos A1 y A2 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) y su sustitución por un único grupo A.

La propuesta de Ley elimina una diferenciación esencial de categorías que se debe seguir basando, como hasta el momento, en la responsabilidad, la excelencia formativa y la exigencia de acceso de los profesionales que integran los subgrupos.

Germán Domínguez, presidente del Colegio Oficial de Ingenieros de Ciudad Real, subraya que “la estructura actual de acceso y clasificación profesional en la función pública se sustenta en tres pilares fundamentales que han garantizado hasta ahora
servicios públicos de calidad: la responsabilidad, la excelencia formativa y la exigencia en el acceso de los profesionales que integran las administraciones”.

En este sentido, el COIIM Ciudad Real recuerda que la clasificación A1 y A2 no responde a una cuestión corporativa ni retributiva, sino que es una herramienta clave de organización del Estado para asignar responsabilidades técnicas de distinto nivel. Suprimir o diluir esta diferenciación supondría debilitar la calidad del servicio público y comprometer la seguridad en la toma de decisiones técnicas que afectan directamente a la ciudadanía.

“No se trata solo de títulos, sino de responsabilidades y de cómo se accede a ellas. Equiparar cuerpos con exigencias formativas y procesos selectivos distintos rompe el principio de mérito y capacidad sobre el que se construye la función pública”, señala Domínguez.

Asimismo, se destaca que la actual estructura de los cuerpos de ingeniería en la Administración Pública no es fruto del azar, sino el resultado de un modelo consolidado y respaldado por la normativa española y europea, que reconoce distintos niveles de cualificación y responsabilidad en función de la formación y la complejidad técnica de las funciones desempeñadas.

Desde el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Ciudad Real se advierte de que “equiparar artificialmente niveles que responden a exigencias distintas desvirtúa el sistema de clasificación profesional y envía un mensaje equivocado a los estudiantes, a los profesionales y a la ciudadanía sobre el valor de la preparación técnica y del servicio público”.