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Conservación de los glaciares: un reto global que nos afecta a todos

Viernes, 21 de marzo de 2025

Según Naciones Unidas, el tema del Día Mundial del Agua 2025 es la conservación de los glaciares. Estos gigantes de hielo son esenciales para la vida, ya que el agua de su deshielo abastece a millones de personas para el consumo, la agricultura, la industria y la producción de energía limpia. Además, son fundamentales para la salud de los ecosistemas.

Cerca del 70 % del agua dulce de la Tierra se encuentra en forma de nieve o hielo. Casi 2.000 millones de personas dependen del agua de los glaciares, el deshielo y la escorrentía de las montañas para el consumo, la agricultura y la producción de energía.

Los glaciares se derriten más rápido que nunca, lo que contribuye al aumento del nivel del mar, que hoy se sitúa unos 20 cm por encima del nivel registrado en 1900. Es vital reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para frenar el retroceso de los glaciares. Limitar el calentamiento global a 1,5 °C podría evitar la desaparición de hasta dos tercios de los glaciares ubicados en lugares considerados Patrimonio Mundial.

Salvar nuestros glaciares es una estrategia de supervivencia para el planeta y sus habitantes.

En España, los investigadores del Grupo de Investigación CryoPyr del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) vienen monitorizando la evolución de distintos glaciares de los Pirineos. En particular, se controlan los glaciares del Aneto, Monte Perdido, Ossoue, Llardana e Infiernos. Durante estas campañas, se recogen datos mediante drones que permiten obtener imágenes detalladas de la zona de estudio y generar modelos tridimensionales de los glaciares. Comparando la información obtenida en diferentes años, es posible determinar las pérdidas o ganancias de espesor con gran precisión.

Tras el marcado declive de los veranos de 2022 y 2023, en los que las pérdidas medias de espesor triplicaron las observaciones de la última década, superando los 3 metros en promedio, el año 2024 ha sido menos acusado. Para estos cinco glaciares se han observado pérdidas medias de espesor de 0,3 metros, aunque con grandes variaciones entre ellos. Así, el glaciar de Ossoue ha tenido pérdidas superiores a los 2,5 metros de media. En otros, como el glaciar de Monte Perdido, se ha registrado una ganancia media superior a 1 metro, gracias a la importante presencia de nieve en algunas zonas, con espesores que superan los 7 metros y que no llegaron a fundirse en verano.

Desde la Comisión de Medio Ambiente del COIIM queremos aprovechar el Día Mundial del Agua para recordar que los efectos del cambio climático no solo se ven en las montañas lejanas: también nos golpean aquí. La DANA del 29 de octubre de 2024, que provocó graves daños y víctimas mortales en Valencia, es un trágico ejemplo de ello. Por eso, apelamos a la responsabilidad y la colaboración institucional sin fisuras para que, entre todos, podamos mitigar sus efectos y proteger el bienestar de nuestra sociedad y de los colegiados, que son pieza clave en el diseño y aplicación de soluciones sostenibles.