Miércoles, 24 de marzo de 2021
La Comisión de Medioambiente del Colegio y la Asociación resaltan la importancia de la economía circular en la gestión del agua con motivo del Día Internacional del Agua. El vicepresidente de la Comisión, José Antonio Díaz Lázaro, fue entrevistado por TVA para analizar las claves de esta problemática. Puede ver su intervención.
Los profesionales de la Comisión de Medioambiente del Colegio Oficial y Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid, con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua, muestran su apoyo a la economía circular como instrumento para la gestión de los recursos naturales en general y del agua en particular, para hacer frente a la disminución de este recurso vital que puede verse gravemente afectado debido a los efectos que tendrá el cambio climático en nuestro país en un futuro próximo. Por este motivo, el vicepresidente de la Comisión, José Antonio Díaz Lázaro, participó hace unos días en los informativos de TVA para analizar la gestión actual de los recursos naturales. Pueden ver su intervención completa en este enlace.
La gestión de los recursos naturales es una cuestión que está encima de la mesa. Teniendo en cuenta las cifras de población mundial estimadas para el año 2050, en el que se prevé alcanzar los 9.100 millones de habitantes en el planeta, harían falta prácticamente 3 planetas Tierra para proporcionar los recursos naturales necesarios que permitan mantener los modos de vida actuales. Esta cifra por sí sola ya justifica la necesidad de adoptar nuevos modos de producción y consumo sostenibles.
La declaración de emergencia climática del Parlamento Europeo, junto con el Pacto Verde Europeo impulsado por la Comisión Europea, establecen la necesidad de alcanzar un modelo de crecimiento sostenible. En este marco, teniendo en cuenta que la mitad de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y del estrés hídrico se deben a la extracción y la transformación de los recursos, la Comisión Europea planteó hace un año un nuevo Plan de Acción de Economía Circular.
Este plan se apoya en una serie de iniciativas que se interrelacionan para configurar una política marco de productos sostenibles fuerte y coherente con la jerarquía de residuos (reducir, reutilizar, reciclar y recuperar) al promocionar la prevención de generación de residuos. Para ello, introduce medidas encaminadas a potenciar la durabilidad y reutilización, combatir la obsolescencia o promocionar la refabricación, entre otras. También incrementa los esfuerzos para motivar a los consumidores o robustecer el mercado de materias primas secundarias.
Una economía circular es un modelo de producción industrial y de consumo restaurador o regenerativo tanto por intención como por diseño. Esta estrategia sustituye el concepto de caducidad por el de conservación, se orienta hacia el uso de energías renovables y elimina el uso de productos que dificulten la reutilización o el retorno a la bioesfera. Además, busca la valorización de residuos mediante un diseño optimizado de materiales, productos y sistemas, como la creación de nuevos modelos de negocios.
En la economía circular el uso sustituye al consumo. Los recursos se regeneran o se recuperan dentro del ciclo hidrológico gracias al ciclo técnico, es decir, la reutilización. Dentro del ciclo hidrológico existen distintos procesos que permiten regenerar los materiales descartados. En el ciclo técnico, con el uso de energías renovables, los residuos se transforman en nuevos recursos.