Viernes, 21 de enero de 2022

La Comisión sobre Seguridad y Prevención de Riesgos Laborales del COIIM y AIIM vela por la seguridad contra incendios y prevención de riesgos laborales
El incendio producido en una residencia de personas mayores en Moncada (Valencia), que ha causado la muerte de seis personas y la hospitalización de otras 16 por inhalación de humo, pone en evidencia que las medidas de protección de incendios que existen en los edificios e industrias de nuestro país no son eficaces en muchas ocasiones. Así lo asegura el Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM).
En opinión de Fernando Vigara, experto en seguridad industrial y miembro de la Comisión de Seguridad y Prevención de Riesgos Laborales del Colegio y de la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid, “la legislación española sobre medidas de protección de incendios es genérica y de mínimos, y la experiencia demuestra que no siempre resulta eficaz. Recordemos la larga lista de grandes incendios ocurridos en los últimos años en España, con o sin víctimas mortales”.
Los expertos de la citada Comisión del COIIM, en la reunión extraordinaria celebrada ayer para analizar el incendio de Moncada, han coincidido en que, además, es muy habitual que se incumpla también la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales, que exige que el empresario debe garantizar la protección eficaz ante todos los riesgos, incluido el de incendio, que puedan afectar a la seguridad y salud del personal en los lugares de trabajo. Para Fernando Vigara, que se haya producido el accidente es “la evidencia objetiva de que las condiciones de seguridad resultaron insuficientes”.
El cumplimiento de esta ley obliga al empresario a realizar una evaluación del peligro de incendio y a la implementación de las medidas de protección disponibles según los avances tecnológicos, que pueden ser diferentes o complementarias a las mínimas exigibles por los códigos o reglamentos de Protección Contra Incendios (PCI) que hayan sido de aplicación en el momento de la construcción y puesta en marcha.
Un fuego se puede producir por un sinfín de fallos de todo tipo, desde cortocircuitos eléctricos hasta fuentes de ignición incontroladas. “Las medidas de protección de incendios -afirma Vigara- no pueden evitar el inicio de estos, pero sí limitar sus consecuencias. Muchas veces las medidas de PCI se contemplan como una exigencia para el cumplimiento de unos requisitos legales, sin razonar cuál es su utilidad real ante el riesgo de incendio”.
Para los ingenieros industriales de COIIM, esta tragedia debería llamar la atención sobre la necesidad de evaluar periódicamente el peligro de incendio en los lugares de trabajo, por medio de la intervención de ingenieros especialistas en seguridad contra este tipo de incidentes, que pueden establecer la adecuación de las medidas necesarias de PCI.
Por ello, la Comisión sobre Seguridad y Prevención de Riesgos Laborales del COIIM trabaja en la mejora y actualización continua de los conocimientos de los ingenieros dedicados a las actividades de seguridad contra incendios y prevención de riesgos laborales.