Jueves, 4 de diciembre de 2025
El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) acogió ayer en su sede una jornada clave para el futuro energético y digital de nuestro país. Bajo el título “Energía y digitalización: coordinando dos agendas clave para la competitividad de España”, el encuentro, organizado en colaboración con la Asociación Española de Centros de Datos (SpainDC), reunió a expertos de primer nivel para reflexionar sobre el papel estratégico que desempeñan los centros de datos en la transformación del sistema energético y en la digitalización de la economía.
La sesión fue inaugurada por Fabián Torres, decano del COIIM, quien destacó que “somos cerca de 10.000 ingenieros en Madrid y debemos poner voz a nuestra profesión, especialmente en el ámbito industrial”.
Recordó, además, la reciente creación de la Fundación Industria, impulsada desde el COIIM, como un nuevo instrumento para reforzar el papel de la ingeniería en el desarrollo económico y social de España.
Un debate de alto nivel sobre los retos del sector
La mesa redonda, moderada por Alejandro Fuster, CTO de SpainDC, contó con la participación de Francisco Ramírez (Data4 Group), Óscar Barrero (PwC España), Alicia Latorre Agenjo (Siemens Grid Software), José Casas Marín (Endesa) y Julio Muñoz Flórez (Redeia), quienes abordaron los principales desafíos que plantea el crecimiento exponencial del consumo digital y su impacto en la planificación energética.

Todos coincidieron en que la demanda energética del sector digital avanza a un ritmo muy superior al de las infraestructuras eléctricas actuales, generando una creciente presión sobre el sistema. José Casas subrayó que “la digitalización y la inteligencia artificial han situado a España en un punto de inflexión”, gracias a su combinación de infraestructura digital y energía competitiva.
Julio Muñoz señaló que “la planificación a cinco años vista ya no es suficiente”, reclamando marcos regulatorios más ágiles y eficaces que permitan acelerar los despliegues necesarios para atender la demanda. Por su parte, Alicia Latorre destacó que “duplicar las redes será esencial” y puso como ejemplo la experiencia de Siemens en Holanda, donde la digitalización permitió reducir los tiempos de espera de conexión de diez a dos años.
Óscar Barrero llamó a una actuación integral en la regulación para que las redes se conviertan en un verdadero catalizador del desarrollo económico, mientras que Francisco Ramírez insistió en que “la inversión debe ir acompañada de certidumbre y flexibilidad para poder avanzar conjuntamente”.
Un cierre con visión de futuro
El acto fue clausurado por Manuel Soriano, vicedecano del COIIM, y Begoña Villacís, directora ejecutiva de SpainDC, quienes pusieron en contexto los desafíos presentes y futuros del sector.
Manuel Soriano puso el foco en la relación entre energía, tecnología e inteligencia artificial como motores de la transformación actual. Señaló que “el progreso siempre ha estado ligado al aprovechamiento de los recursos energéticos”, y subrayó que “el futuro dependerá de nuestra capacidad para combinar fuentes renovables con conocimiento e innovación”. Afirmó que “esta jornada demuestra la importancia de planificar, gestionar y distribuir la energía con una visión global, apoyándonos en la tecnología y la inteligencia artificial”. Por último, agradeció la colaboración de SpainDC y la participación de los ponentes, destacando que “su aportación ha sido clave para impulsar un debate imprescindible para el desarrollo del país”.
Por su parte, Begoña Villacís coincidió en la importancia de esta oportunidad histórica. “Tenemos una red de telecomunicaciones única, una infraestructura energética potente y estamos en una posición estratégica. Todo eso pasa por España. Pero necesitamos soberanía tecnológica e industrial”, afirmó. Reivindicó el papel de la industria como motor de desarrollo y subrayó que “este colegio es el lugar perfecto para pensar el país del futuro”, animando a una sociedad “madura, preparada y consciente” a implicarse en este debate. “Nos van a medir por nuestra capacidad de generar centros de datos y energía propia. Y los ingenieros tienen un papel fundamental en esa transformación.