Sábado, 22 de abril de 2023
Existen numerosos retos e incógnitas en torno a uno de los ejes principales de la transición ecológica, la descarbonización industrial. Un asunto que ha ocupado el tema central de la jornada “PERTE descarbonización industrial” celebrada en la sede del COIIM, el pasado día 18 de abril. El objetivo de este encuentro ha sido presentar el PERTE (Proyectos Estratégicos para la recuperación y transformación económica) pero también, y no menos relevante, despejar esas dudas y cuestiones que surgen en torno a los requisitos que necesitan las empresas para solicitar los fondos. Cesar Franco, presidente General del Consejo de Colegios Oficiales fue el encargado de inaugurar y guiar este evento, subrayó que “es necesario saber de qué manera deben abordar las empresas estos trámites y cómo los ingenieros industriales pueden aportar valor y beneficiarse de estos planes”.
Los nuevos desafíos a los que tienen que plantar cara la industria manufacturera son la descarbonización, como ya se ha anunciado, los avances tecnológicos y la sostenibilidad. En esta ocasión, se profundizó en el PERTE de la descarbonización industrial que tiene el compromiso de “apoyar al sector en su transición hacia modelos y procesos más respetuosos con el medio ambiente y, de esta manera, conseguir una neutralidad climática en 2050“, desveló durante su intervención, Luis Colunga, Comisionado especial para el PERTE MINCOTUR. Además, apostilló que «gracias a este tipo de fondos se prevé un incremento de 4.000 euros en el PIB del sector manufacturero”.
Para ello, cuentan con un presupuesto total de 11.800 millones de euros, compuesto por una contribución del sector público de 3.100 millones de euros. Las previsiones de Colunga son optimistas y vaticina que “la inversión va a alcanzar cifras aún más altas”. Asimismo, destacó, que el PERTE contribuye a promover la seguridad energética en España, reducir el consumo de gas natural, fomentar el uso de energía renovables, la protección del medioambiente y crear empleo de alto valor añadido.
Respecto a los plazos de entrega de las solicitudes Colunga explicó que “nos adaptaremos al tiempo que necesiten las empresas, manteniendo la ventanilla abierta de forma continua, desde finales de este año hasta el 2026”.
El subdirector General de Políticas Sectoriales Industriales MINCOTUR, Alejandro Cros, fue otro de los expertos que compartió su experiencia y enfocó su intervención en los aspectos más técnicos. Destacó que se encuentran abiertos a solicitudes individuales y que la concurrencia simple es la mejor forma de funcionar a la hora del reparto de dinero público. Para conceder estas subvenciones la empresa tiene que cumplir “se pedirá una evaluación técnica y económica para exigir un mínimo de calidad, unas condiciones y requisitos de responsabilidad, y unas garantías mínimas”.
Por otra parte, el gerente de Ayudas Públicas de REPSOL, Ramón Peña, señaló que existe “una gran complejidad en los trámites, los plazos de tiempo son muy cortos y solicitan demasiada documentación”. Además, añadió que los procesos carecen de flexibilidad, “las respuestas deberían ser más claras y rápidas”, y enfatizó que “las empresas deben ser sostenibles, pero también rentables”.
Alfredo Rozalén, presidente de MCA Madrid Clúster Automoción, calificó el PERTE “como una gran ayuda para las grandes empresas que permite que la planta permanezca en el tiempo, aporta la posibilidad de hacer una previsión en el tiempo y afianza el trabajo”. Sin embargo, cuando se trata de las PYMES el asunto es bastante complejo, consideró que “no se encuentra al alcance de este tipo de empresas, funcionan al día y no poseen una visión a largo plazo, no disponen de los medios y ni de los recursos que exigen los requisitos burocráticos de este proceso”.
Para Mónica Aguilar, socia directora de AVS Consulting, el PERTE supone un salto en la competitividad aportando empleo de calidad. La labor que esta profesional aporta consiste en asesor en la gestión de los trámites que debe seguir la empresa “facilitamos la información para saber a qué tipo de ayuda pueden optar y cómo deben hacerlo”. Su trabajo, requiere anticipación, ya que como explicó “no son ayudas al uso, hay que planificarse y ser ambicioso, dejar de lado el individualismo y colaborar con empresas y centros tecnológicos”.
El decano del COIIM, Adrián Torres, fue el encargado de cerrar el acto. Aprovechó la ocasión, para dejar clara la apuesta del Colegio por la sostenibilidad y la descarbonización de la industria manufacturera, y manifestó el deseo de formar parte de ese salto que permitirá impulsar a la economía circular; además, remarcó que« desde el Colegio ponemos a disposición, tanto de la administración como de las empresas, nuestras comisiones técnicas que se encuentran integradas por expertos y están deseando participar en estos proyectos”.
Concluyó recordando a la audiencia que los próximos días 24 y 25 de abril, se celebra en Madrid, el V Congreso Iberoamericano de Ingeniería y Tecnología: Cibitec23. Un encuentro orientado hacia las tecnologías que marcan la línea de los PERTE y que «se ha convertido en una palanca de crecimiento que contribuirá a alcanzar ese aumento del 20% del PIB de España”.